Frustración y satisfacción: cómo lidiar con ellas

Cómo te puedes imaginar, sentir frustración de vez en cuando es algo completamente normal.

Con todo, a mi consulta en Terapia Emocional Girona llegan muchas personas que sufren las consecuencias de esta emoción cuando se descontrola. En otras ocasiones, tienen problemas para sentir satisfacción o, si la alcanzan, sus sentimientos de euforia se disparan, causando falta de estabilidad.

Como siempre, el desequilibrio emocional puede suponer un desafío. Por ese motivo, abordar estas emociones básicas es algo absolutamente indispensable.

¿Qué es la frustración?

Cuando hablamos de qué es la frustración, hacemos referencia a un sentimiento de no lograr los objetivos que nos hemos marcado.

En general, esta se produce cuando las expectativas chocan con la realidad y no se cumplen. A veces tiene sentido, como cuando seguimos una receta por primera vez y, aún así, no nos sale el plato como queremos. Sin embargo, en otras ocasiones tenemos la impresión de que la vida es injusta con nosotros, y se genera gran malestar.

Si este no se gestionar de forma correcta, puede llegar a ser verdaderamente negativa para la persona que la sufre. De hecho, está detrás de sentimientos de tristeza, especialmente cuando se prolongan durante meses.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas pueden ser ciertamente variados, pero tienen la característica de incrementarse a lo largo del tiempo, pues la frustración puede acumularse dentro de la persona.

En general, toman formas diversas, como cambios bruscos de humor, enfado, rabia contenida, malestar, etc. Suele presentarse como sentimientos que la persona percibe como negativos.

Frustración y satisfacción: ¿cuándo es demasiado?

Otro de los problemas habituales, y que va de la mano con la frustración, es la dificultad para encontrar satisfacción por las cosas.

Nos genera tanto malestar lo negativo, que somos incapaces de ver el lado positivo. Si esto se mantiene, se puede llegar a estados verdaderamente depresivos. Si sentimos que la frustración o la falta de satisfacción son una constante, es importante buscar ayuda.

Las principales causas de la frustración

Como te puedes imaginar, los motivos que llevan a esta emoción intensa varían de una persona a otra, pero suelen tener que ver con la forma de interpretar la realidad: lo que nos decimos que son las cosas y, por supuesto, la veracidad que damos a esos pensamientos.

Con un trabajo sistemático, es posible modificar esos patrones de pensamiento que nos hacen daño, recuperando el equilibrio y el bienestar.

¿Cómo puedes resolver tus problemas con esta emoción?

Si los sentimientos de frustración o insatisfacción son una constante, es fundamental que recibas el apoyo que necesitas. No es preciso que pases más tiempo en esas circunstancias, cuando hay mucho que podemos hacer al respecto.

Por eso, si crees que estas emociones están siendo un problema en tu vida, toma la decisión de aprender a gestionar mejor tus emociones. Te propongo una primera consulta gratuita para que lo hablemos, y conozcas los secretos que te ayudarán a sentirte mejor. Resérvala sin compromiso.

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